En agricultura, las plagas no son un tema menor, pueden ser causa de graves daños en las cosechas disminuyendo la calidad y cantidad de los productos cosechados. Un adecuado control permite proteger nuestros cultivos, optimizando el uso de las tierras agrícolas al obtener mejores rendimientos. Sin embargo, nunca lograremos un correcto control si no se realiza un adecuado monitoreo.

Para proteger correctamente un cultivo, es necesario que se tenga conocimiento del desarrollo del mismo así como de las plagas que pueden afectarlo ya que a través de la interacción de ambas variables pueden encontrarse momentos críticos de monitoreo. Es importante tener cierto conocimiento previo de lo que se quiere monitorear teniendo en cuenta el estado en el cual se encuentra nuestro cultivo y las plagas que podrían estar afectándolo. Esto determinara la forma de monitoreo ya que las plagas difieren en su distribución en el cultivo así como en los lugares donde se encuentran. Por ejemplo si el objetivo es monitorear chinches en soja su distribución será a lo largo de todo el lote por lo cual habrá que seleccionar al azar diferentes sitios de monitoreo dentro del mismo, algo similar ocurre con las orugas defoliadoras. Por el contrario, si se desea monitorear trips o arañuelas, estos suelen tener una menor movilidad y ubicarse en zonas bajas o cercanas a montes, por lo cual se deberá comenzar por los bordes de los lotes a fin de lograr identificar los focos de ataque. En todos los casos se recomienda seleccionar los sitios de monitoreo completamente al azar intentando generar un muestra significativa de acuerdo a la extensión del lote, a modo de orientación se recomienda una estación de muestreo cada 10 a 15 hectáreas.

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Otra cuestión a tener en cuenta es la distribución de la plaga dentro de la planta, existen plagas como las orugas cortadoras, que atacan el cultivo durante su establecimiento, que se ubican en las zonas más bajas de la planta y pueden encontrarse generalmente en el suelo, mientras que por ejemplo la oviposición de orugas defoliadoras en general se realiza en el envés de las hojas. Al momento de realizar el monitoreo es necesario controlar tanto, tallos, frutos, zonas de inserción de las ramificaciones y hojas, tanto en el envés como en el frente.

De acuerdo a estos registros podrán determinarse los “Umbrales de Acción” (UDA) y tomar la decisión (teniendo en cuenta la plaga y momento del cultivo) de realizar o no un control, ya sea con la aplicación de productos fitosanitarios, liberación de enemigos naturales u otras formas de manejo. Estos umbrales pueden encontrarse en la bibliografía para diferentes tipos de plagas y cultivos.

Asimismo se determina también el “Umbral de Daño Económico”(UDE). El cual establece la densidad de la plaga a la cual la reducción del ingreso económico o pérdida debido al daño ocasionado por la plaga se iguala al costo de controlarla. Cuando el costo de realizar el control sea mayor al daño ocasionado por la plaga la decisión más sensata será no realizar ningún control pero continuar realizando monitoreos para controlar el crecimiento y desarrollo de la plaga dentro del cultivo. En los casos en los cuales la densidad de la plaga pueda generar daños que ocasionen pérdidas que superen o igualen el costo del control, se recomienda realizar el mismo a fin de disminuir esas pérdidas.