10 errores frecuentes en el control de plagas

1. Problemas de control de plagas que ocasiona la agricultura de producción intensiva

La agricultura de producción intensiva, el desarrollo de monocultivos y el uso intensivo de agroquímicos, favoreció la proliferación de plagas hasta convertirlas en uno de los principales problemas de la producción agrícola.

Los monocultivos, el desarrollo cultivos aislados, dificulta el control de las plagas, pues suponen una fuente inacabable y fácil de alimentación. Además, el uso repetido e indiscriminado de pesticidas ha modificado el medio natural en el que las plagas eran controladas por sus depredadores. Por otro lado, los mercados han forzado la selección de ciertas variedades de cultivos por parte de los agricultores, mejoradores vegetales, y productores de híbridos, de manera que muchas de las variedades cultivadas han ido perdiendo parte de los mecanismos naturales de defensa adquiridos durante millones de años en ese lento proceso de coevolución entre la planta, la plaga y los depredadores.

2. Identificación errónea o tardía de las plagas

Identificación de los estadíos larvario de las plagas

La forma más fácil de identificación es cuando se tiene el daño en la planta y se logra encontrar la plaga que lo causa, pero ese momento suele ser ya tarde para realizar un tratamiento, y la dinámica poblacional de la plaga puede hacerla ya incontrolable.

Las plagas transfronterizas

El Calentamiento Global, y la internacionalización del comerciode plantas y cosechas está haciendo que las plagas se trasladen a nuevos entornos, en los cuales no son fácilmente identificables y carecen de sus depredadores naturales.

3. Tratamientos tardíos por desconocimiento del Ciclo de Desarrollo Biológico de la plaga

Para controlar efectivamente las plagas de los cultivos, forestales y ornamentales es imprescindible conocer su hábitat, sus hábitos alimenticios y sus diferentes estados de desarrollo. Es particularmente útil, conocer la etapa de desarrollo en la cual la plaga es más vulnerable para que el tratamiento sea eficiente desde las primeras generaciones. En general, durante la fase de adulto las plagas se tratan con poco éxito: suelen ser más resistentes a los pesticidas y podrían haber depositado ya los huevos para dar inicio a una nueva generación.

4. UNA NUEVA VARIABLE EN EL CONTRO DE LAS PLAGAS: LA ACCIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO.

Condiciones ambientales como la humedad, temperatura, etc, así como la disponibilidad de alimento, pueden afectar la duración del ciclo de vida de los insectos. En general se conocen tiempos promedios de desarrollo de una plaga (por ejemplo, 10 días para el ciclo completo, en una temperatura promedio de 23ºC), pero el cambio climático hace que tales cálculos no tengan valor.

La monitorización de las condiciones climatológicas debe hacerse diariamente.

El aumento de temperaturas hace que los ciclos biológicos de desarrollo de las plagas se acorten en términos de días.

5. Considerar inocuos a los plaguicidas

La denominación “fitosanitario” para describir a los pesticidas es sutil, y preferida por los laboratorios, pero no le quita toxicidad a los productos. Los productos fitosanitarios son sustancias venenosas.

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Fuente: OMS. Doc Ruíz-Díaz 2005 PLAGBOL 2007

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) no existe ningún plaguicida que carezca de toxicidad. De hecho se determinan las dosis letales de cada principio activo de los plaguicidas. La OMS define el grado de peligrosidad según la dosis letal media, que es la cantidad del plaguicida, en mg/kg/día, que produce la muerte en la mitad de los animales experimentales (generalmente ratas de laboratorio), y los resultados se extrapolan a los seres humanos. Pero se desconoce el efecto acumulado de las sustancias químicas que ingerimos a través del agua, los alimentos, etc. Son especialmente vulnerables las mujeres embarazadas, los niños y los ancianos.

Por este motivo, los pesticidas deben ser el último recurso en el control integrado de plagas, siempre respetando las dosis y los plazos que marca la OMS y que indica el fabricante. Y se debe evitar el uso repetido e indiscriminado de pesticidas.

Por su peligrosidad, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) publicó en el año 2014 el Código internacional de conducta la para la gestión de plaguicidas, si bien su cumplimiento es voluntario por parte países, productores y distribuidores. Dicho documento puede ser consultado aquí.

6. Considerar los pesticidas como el único medio de control de plagas

El control químico es el método más sencillo y rápido para el control de plagas, aunque supone un coste entre el 3 y el 11% de la producción según el cultivo y el tipo de producción.

Consiste en las aplicaciones preventivas y repetidas de un conjunto variable de plaguicidas de amplio espectro, con dosis predeterminadas, y según el calendario los cultivos y las plagas que potencialmente los afectan.

Habitualmente estos tratamientos se aplican según el calendario, aún cuando la plaga o enfermedad no esté presente en el cultivo, o bien a partir de la detección de daños en los cultivos.

El control exclusivamente químico es el que mayores probabilidades tiene de producir efectos perjudiciales:

  • puede generar resistencia al agroquímico en la propia plaga, con el consiguiente aumento de los costes de producción.
  • puede afectar la salud del productor y de sus trabajadores, si no se consideran las estrictas medidas de seguridad.
  • puede afectar a las poblaciones cercanas cuando se la aplicación aérea.
  • puede tener impactos ambientales negativos, como la contaminación del agua y del suelo, o la reducción de la biodiversidad y de la fauna depredadora de la propia plaga.

7. No utilizar equipos de protección o utilizarlo erróneamente

Por imperativo legal, en la mayoría de países, manipuladores y aplicadores de pesticidas necesitan una capacitación obligatoria, con normativas respecto a vestuario, manipulación, etc.

FAO publicó en 2002 una guía los requisitos mínimos para la aplicación de plaguicidas: Guía sobre Buenas Prácticas para la Aplicación Terrestre de Plaguicidas, que se puede consultar aquí:

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8. UN USO INADECUADO DE PESTICIDAS QUE FAVORECE EL DESARROLLO DE RESISTENCIAS.

Las aplicaciones preventivas, los tratamientos establecidos conforme a fechas de calendario, la aplicación de dosis erróneas, o incrementar el número de aplicaciones han favorecido  que ciertas especies de plagas desarrollen resistencia a los insecticidas químicos.

Las plagas se adaptan a los plaguicidas utilizados para su control, sobreviviendo y generando a futuro individuos resistentes a los mismos. La resistencia a los plaguicidas, aparece cuando un producto se utiliza inadecuadamente.

Hasta los años 50 del siglo XX el número de especies de insectos resistentes a alguno de los productos químicos que se empleaban para su control era pequeño. Pero con la generalización de los pesticidas como herramienta habitual para el control de plagas, con su uso masivo a partir de los años 80, la resistencia en insectos a productos químicos se ha documentado ya en más de 500 especies.

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Mode of Action Classification (Insecticie Resistance Action Commitee)

9. ALMACENAMIENTO INCRORRECTO DE PESTICIDA

Según estimaciones de la OMS realizadas en 1986 (Consulta informal sobre la planificación de una estrategia de prevención del envenenamiento por plaguicidas) cada año un millón de personas se envenenan con insecticidas y 20.000 personas mueren por ignorar los riesgos que comporta su manipulación. Además de los riesgos para la salud humana, el almacenamiento incorrecto de los pesticidas incide directamente sobre su eficacia. Es aconsejable conservar los productos en su envase original y con la etiqueta correspondiente, y hay que tener en cuenta aspectos fundamentales, relacionados con la temperatura o la ubicación.

FAO ha publicado un Manual sobre el almacenamiento y control de existencias de plaguicidas que puede ser consultado aquí.

10. NO DESECHAR ENVASES CORRECTAMENTE Y EL PELIGO DE SU REUTILIZACIÓN

Durante años los envases de plaguicidas han sido abandonados sin el tratamiento adecuado, reutilizados para otros usos, con graves consecuencias para la salud, arrojados al agua o quemados al aire libre, generando humos tóxicos. Dichas prácticas han provocado contaminación ambiental y no pocas intoxicaciones en seres humanos y fauna.

También con frecuencia los contenedores con restos de pesticidas se limpian en los ríos, ocasionando graves problemas de contaminación de las aguas.

Los envases de pesticidas deben llevarse a centros de acopios para envases de pesticidas o, en su defecto, lavarlos adecuadamente (por ejemplo, mediante la técnica del triple lavado), y realizar los trámites pertinentes ante la correspondiente autoridad ambiental.

En  el siguiente enlace, la FAO ha algunos consejos sobre las técnicas de eliminación de envases de pesticidas.

INFOGRAFÍA SOBRE LOS 10 ERRORES FRECUENTES EN EL CONTROL DE PLAGAS   

     

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Vínculos externos

Manual sobre el almacenamiento y control de existencias plaguicidas, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

Eliminación de envases de pesticidas, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

Insecticide Resistance Action Committee | IRAC

Clasificación recomendada por la OMS de los plaguicidas por el peligro que presentan y directrices para la clasificación 2019, Organización Mundial de la Salud

Código Internacional de Conducta para la Gestión de Plaguicidas, Organización Mundial de la Salud 2014